Thursday, October 05, 2006

NEO-NADA

La foto de estos graffitis la tomé cerca de mi casa. Creo que ese tag de abajo es muy bueno. He visto uno más del mismo tagger en algún lado. Creo que es muy bueno porque tiene un juego caligráfico muy fluido y, para como están las cosas en el DF, innovador (por decir algo). Grafs así me hacen pensar que no es necesario "incursionar" (otra manera de decir fusilarse, entrar en la moda, copiar) en el street art para destacar en el graffiti. Hay otros caminos si de búsqueda se trata. Yo sería un farsante si tan solo por escribir sobre esto me hubiera vuelto de la noche a la mañana un street artist. Y de esos hay muchos.

Cerca de la estación del metro Patriotismo hay un poste -como en muchos otros lados- lleno de stickers. Al principio parecía que se estaba abriendo una especie de competencia en la que se trataba de pegar el mejor diseño. Pero el aperre de los chavos hizo que, en aras de ganar en espacio -y no en calidad-, la cosa quedara atascada, con calcas arrancadas o encima una de las otras. Lo que empezó bien acabó en un pegoste sin forma y -lo peor- sin interés.

Ahora, el segundo punto: no creo que haya mucha subversión en esa forma de graffiti. En su naturaleza sí, pero en su expansión elefantiásica no. Actualmente es como coleccionar tazos: a ver quién tiene más, nomás por chingarse al otro. No es razón para dejar de hacerlo... pero sí. Como yo mismo escribo sobre graffiti y creo fervientemente que en sus disciplinas pueden nacer (y de hecho nacen) formas de innovación visual y rebeldía muy interesantes, me parece lamentable que el medio esté así. No debería yo decir: "ojalá que dejaran de pegar tantas calcas", pero usualmente es lo que pienso. El exceso provoca que pierda sentido. Lo peor es leer las entrevistas con esos chavitos (y si le sumamos que el que los entrevista es un retardado que no formula sus preguntas sino que se las copia a los de La Oreja; ya saben: "¿qué sientes cuando lo haces, porque está padrísimo?"), pues generalmente no tienen nada qué decir. Se puede argumentar precisamente que son muy jóvenes e incluso que provienen de colonias populares y que por lo tanto no se les puede exigir más. Pues yo creo que sí. ¿Por qué no exigirles más? No me puedo imaginar una justificación para ello.

Y si de plano no pueden articular bien sus ideas, por lo menos la forma debería ser lo contrario. Pero a veces no hemos pasado de los clichés que ya hace más de 10 años eran lugares comunes: calcomanías de actores de la era de oro del cine mexicano, personajes de caricaturas supuestamente parodiados (digo supuestamente porque he visto calcas de Cowco, el personaje ese de cómics al que nomás para hacerlo ver "diferente" le cambiaron las cejas para que parezca enojado), o cualquier imagen a la que solamente se le pasa por un proceso en Photoshop -como bien apuntó el SurferNazi- y ya. ¡Listo! ¡Neo-Graffiti! ¡Street Art! ¿Qué más quieres? Yo te lo hago, no hay pex, todo se puede.

Como decía: encima, está empacado como si de una forma de subversión se tratara. Cuando lo único que provocas es hacer enojar al dueño de la fachada en donde pegas tus cosas, estás muy lejos de ser un provocador. Estaba leyendo el nuevo número de la magnífica revista Comic Art (por cierto, una de las más profundas en cuanto a cómics, diseño e ilustración que puedas leer), en donde Ben Schwartz hace un perfil de Drew Friedman, autor emblemático por su trabajo en las famosas tarjetas Toxic High School, en la MAD y los medios del cómic underground. Si miras su trabajo, a pesar de que es técnicamente muy bueno, no puedes dejar de pensar que rebasa límites, que es subversivo, aunque no puedas saber exáctamente por qué razón. Un ejemplo:

El autor lo explica así: si has de ser subversivo, no le digas a nadie que vas a ser subversivo. No se lo cuentes a nadie. Que el que se de cuenta lo noté cuando ya pasó el madrazo y no le queda de otra más que sobarse y curarse el moretón. Drew Friedman lo logra y nadie le puede regatear esa capacidad.

Yo me quedo con lo que hace Dave Kinsey: en lugar de llegar y echar a perder una superficie (a la mejor haces un trabajo muy bueno, pero estás eligiendo el spot equivocado), mejor elegirlo cuidadosamente. Quizá tu tag, tu pieza, tu calcomanía o tu esténcil haga que el edificio que elegiste se vea más bello. Un tag en un vidrio del metro puede ser una pieza magnífica, pero hasta ahora no he visto uno solo que sea bueno. Parece subversión pero está más cerca de ser una simple "cochinada" que algo que valga la pena. That´s it.

3 comments:

marissa said...

Oo pinche Blumps, si fueras mio quizá si te ubicaría como a años luz del rabias ese. Mientras tanto, a echarle ganas a sus dibujos y ya no lo critike
A, pero te la sacaste con este post. guru

Anonymous said...

En realidad si son muy pocas las personas que proponen algo bueno, la gran mayoría son copia de la copia... afortunadamente existen buenos trabajos con los que podemos decir que esto no es una mierda.

R-E-F said...

Es aquí donde me gusta vivir en un lugar como Orizaba, a lo mucho creo que somos 5 los que pegamos calcas... para que haya una sobresaturación va a estar canijo, pero aún asi, creo que a mi ranchito no le vendría mal un cambio(y a mi cuenta corre)... jajaja... Sale Blumpi, ta chido el post. sigue asi